Espacio de Germán
Autobiografía como lector de Germán
Mi experiencia como lector comenzó con aquellas canciones que mi mamá nos cantaba para ir a dormir o divertirnos. Recuerdo puntualmente los casettes que recopilaban temas de María Elena Walsh. Al poco tiempo, comencé a experimentar la lectura de la mano de un audiolibro, el cual al escucharlo ibas siguiendo las páginas y observando las ilustraciones en el libro junto con el texto, de esto me ha quedado el trinar del pajarito a la hora de dar vuelta la página. El momento exacto donde fui capaz de leer solo no puedo mencionarlo, si puedo recordar un diario y palabras aisladas, sorprendiéndome al entender qué decían.
En los primeros años de primaria comencé a practicar la lectura de la mano de libros que mezclaban palabras con dibujos, en los cuales uno debía completar la lectura con la interpretación de estas imágenes. A medida que avanzaban los años, las lecturas se intensificaban. pasé de leer con dibujos a libros con una tímida redacción que narraban clásicos como Drácula o Los tres mosqueteros, provenientes de una colección de la revista Genios. Ya finalizando la primaria, junto con el boom de Harry Potter, los libros comienzan a tener una considerable cantidad de páginas. Es aquí donde empiezo a pasearme por los clásicos de Julio Verne o las narraciones extraordinarias de Poe, abriendo una puerta que luego sería imposible de cerrar.
Es mi lectura en secundaria, como un reflejo adolescente, completamente caótica. Es acá donde los autores más insólitos se entremezclan de la mano de lecturas del momento, junto con lecturas escolares y otro tanto de autores que me generaban intriga. Es así como en un mismo año podía leer la saga de Harry Potter, junto con las aventuras de Sherlock Holmes y culminar con un mundo automatizado de la mano de Huxley. En esta época, es imposible destacar la compañía de los autores como Gabriel García Márquez, J.K Rowling, Guy de Cars, Isabel Allende y la tímida presencia de un Borges o un Cortázar.
Finalizada esta etapa es cuando ingreso al mundo del diseño, carrera que luego se vería frustrada por mi propia convicción. La interacción con mis compañeros en este ámbito, me llevaría a lecturas más filosóficas, adentrándome a las diferentes posturas de la mano de “El mundo de Sofía” y cuestionándome las relaciones amorosas de la mano de “La insoportable levedad del ser”. Aquí comprendo la riqueza del lenguaje como herramienta descriptiva, aprendo a profundizar en una lectura, a ver que subyace en las descripciones y a interesarme más en el ámbito de lo bello. No es sorpresa que descubra la poesía de la mano de autores como Octavio Paz o Alejandra Pizarnik, ni mucho menos que me encuentre perdido en la rayuela metafísica de Cortázar, construyendo filosofías e historias a la misma vez.
Es el cambio de carrera el que finalmente me permite organizar mi lectura. Es aquí donde comprendo a diferenciar al autor de la obra, a realizar segundas lecturas, a ubicar el contexto de lectura junto con el contexto de creación y a apreciar los cánones literarios. Cada literatura cursada ha resultado un aprendizaje diferente, cada profesor ha logrado acercarme a un nuevo mundo y cada espacio me ha permitido configurarme desde nuevas perspectivas, permitiendo que el deseo de crecer nunca se acabe. De esta última etapa en este momento se me viene a la cabeza obras como El werther de Goethe, Demian de Hesse, Crónica de mi familia de Vasco Pratolini, Pedro Páramo de Juan Rulfo, cuentos varios de Maupassant y hasta la relectura de El matadero de Echeverría. Considero este el inicio de una nueva postura ante la lectura, más madura, más interesada y más profunda. Por lo cual, solo puedo replicar mi deseo de continuar este camino.
Información sobre la literatura juvenil en la web
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Nombre del sitio |
Redalyc. La literatura juvenil y el lector joven |
SEDICI. Repositorio institucional de la UNLP |
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Dirección del sitio web |
https://www.redalyc.org/pdf/175/17500804.pdf |
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Fecha de actualización |
Publicado en 1999 |
Disponible desde abril de 2012 y visitado el
11/11/20 |
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Institución responsable (personal o
institucional) |
Revista de psicodidáctica, Universidad
del país Vasco |
Departamento
de Letras de la Universidad Nacional de La Plata |
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Libro de texto completo |
No |
No |
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Textos especializados completos |
Artículo “La literatura juvenil y el
lector joven” |
Artículo “Acerca de atajos y caminos
largos: La literatura juvenil” |
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Textos especializados/resumen |
No |
Si |
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Información destacada: |
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Reseñas seleccionadas
La melancólica muerte de Chico Ostra
Tim Burton
Edición bilingüe ilustrada por el autor.
Traducción de Francisco Segovia.
Barcelona, Editorial Anagrama, 1999. Colección Panorama de narrativas.
Este diminuto libro escrito en forma de verso por Tim Burton, e ilustrado en acuarelas por él mismo, podría haberse llamado Los melancólicos hijos del artista de la tinta negra. Cada cuento o verso relata las trágicas historias de los más extraños personajes que sólo Burton podría haber imaginado: "El chico robot" cuenta, por ejemplo, la crisis que se produce en un matrimonio que lleva una vida apacible y feliz cuando se encuentra con el hecho de que el bebé que tienen no es suave ni calentito sino un robot de hojalata. El padre alterado consulta al doctor a qué se debe el error y éste le confiesa sin rondas que, en realidad, él no es el padre sino un horno... un horno de microondas.
Almas gemelas de los solitarios personajes de sus películas, el librito nos invita a reencontrarnos con ellos y a sufrir impotentes las angustias que padecen, tan sólo por ser diferentes.
La historia más triste es la del Chico Ostra, cuyos padres se declaran amor en la costa del mar. El pobre Carlo huele a pescado, sufre el rechazo de los chicos del barrio y se pasa las horas mirando como el agua se arremolina en la alcantarilla. Carlo es finalmente devorado por su padre y enterrado en la playa. Pero nadie podrá recordarlo porque las olas borran todas las huellas de su salada existencia.
Resulta imposible no ver a Eduardo Manos de Tijeras en la desolación de Carlo y el desprecio que su aspecto despierta. Tampoco es difícil reencontrarse con el trágico Pingüino de Batman Vuelve, despreciado por sus padres porque nace con aletas en lugar de manos. No encuentro en el recuerdo otro personaje que me despierte tanta piedad como la que me provoca ese desgraciado hombre pingüino, arrojado por sus padres a las aguas de un canal en una canasta de mimbre como si se tratara de una versión macabra y envenenada del mito de Moisés. El bebé con aletas es recogido por los pingüinos del Zoo que lo adoptan como lo habían hecho los faraones del Nilo con Moisés. A medida que el monstruo crece aumenta también su obsesión por saber quiénes fueron sus padres y... por qué hicieron lo que hicieron. La escena del pingüino frente a la tumba de sus padres es desgarrante y aunque la pobre bestia intenta perdonarlos, todos sabemos que la herida que lo atraviesa es una herida de muerte.
Junto con Gatúbela y Batman dibujan un insano triángulo trágico. Los tres han perdido sus huellas humanas pero no del todo su humanidad. ¿Quién está por encima de quién: el hombre o el monstruo, la bella o la bestia?
El hombre pingüino muere derrotado al borde del estanque helado. Sus hijos, los pequeños pingüinos del Zoo, rodean su cuerpo y lo conducen solemnes hasta el corazón del lago donde el monstruo se hunde para siempre. Las aguas heladas borran, como las olas del Chico Ostra, todas las huellas de su miserable existencia.
Tim Burton se parece como artista a uno de los personajes del libro al que han bautizado como Chico Mancha porque tiene la propiedad —para él la desgracia— de manchar todo lo que se pone encima. El Chico Mancha sueña con ser un héroe inmaculado, le regalan un traje y capa nueva... "mas en cuestión de minutos (no llegaron a ser diez) manchas de grasa y esputos se formaron otra vez".
Algo parecido le ocurre al Chico Burton con cada historia o personaje que cae en sus manos. Pensemos en el Batman de Adam West:
Si una serie fue colorida y alegre a rabiar,
no duden que negra y tortuosa la va a dejar.
Su carácter obsesivo crea héroes depresivos
y aunque una comedia sea su intención,
su peculiar visión deja siempre un manchón.
Otro de los delirantes personajes del libro recibe el apodo de Chico Tóxico porque "para él era oxígeno todo lo cancerígeno". Inhalaba polución de un tarro de aerosol. Un día lo sacaron al jardín y, aunque suene a rareza, murió de exceso de naturaleza.
El cuentito me lleva a pensar en aquellos años en los que Tim trabajaba en los estudios del tío Walt y en el espanto que provocó su primer cortometraje en blanco y negro con la voz de Vincent Price. No es de extrañar que al propio Tim lo apodaran Chico Tóxico por sus dibujos macabros en la tierra del Ratón Mickey. Tampoco hubiera sido extraño que Tim muriera allí adentro, al menos como artista, si hubiera seguido dibujando ardillas en lugar de pesadillas.
¿Será cierto que Tim casi se ahoga en un tanque de tinta negra cuando a los seis años lo llevaron de visita a una fábrica de anilinas? ¿Habrá sufrido una intoxicación de nitrato de tanto ver películas de miedo en blanco y negro? ¿Se habrán casado sus padres en la capilla del cementerio o en el bosque embrujado de Sleepy Hollow? ¿De qué recoveco de su mente espiralada nacen sus criaturas marginadas?
¡Qué grandes dosis de alegría necesitan los melancólicos hijos de Tim Burton para compensar los sufrimientos que les reserva la vida!
Edward con sus tijeras por manos no puede acariciar sin lastimar y Jack Skellington quiere ser Santa Claus pero está condenado a asustar.
La desigualdad pesa sobre ellos como una carga existencial insalvable y la pérdida de sus padres o creadores —como ocurre con Edward, Batman, el Pingüino, e Ichabod Crane de La leyenda del jinete sin cabeza— equivale a un estado de mutilamiento que los arroja solos y desvalidos a la periferia del mundo que los rodea.
Después de que ellos siendo niños reciben la primera injusticia seguirán añorando y queriendo a sus padres, pero nunca volverán a ser los mismos. En el caso de Edward conmueve que su mala suerte, en lugar de agriarle el carácter, se lo haya endulzado.
Aunque no sabemos nada de sus historias arcaicas, el soñador y extravagante Ed Wood, el viejo Bela Lugosi, y toda la troupe de freaks que lo acompañan forman una familia de corazones solitarios que recuerda a los niños perdidos del Peter Pan de James Barrie.
¿Comparte Ichabod Crane, de La leyenda del jinete sin cabeza, alguno de los rasgos de estos personajes?
Por lo pronto, el extraño personaje parece salido de alguno de los versos rimados del libro de Burton. Veamos...
Quien de afuera lo veía,
muy valiente parecía,
mas por dentro en sus entrañas,
el miedo lo carcomía.
Tanto Ichabod como Edward son asediados por sus recuerdos, que irrumpen en el presente y con los que van a ir recomponiendo las claves de sus propios enigmas: ¿de dónde vienen las marcas que los hacen diferentes?
El asustadizo Ichabod sufre miedos ingobernables y se ha defendido de ellos escudándose en las sólidas trincheras del pensamiento científico. Ichabod ha desarrollado una personalidad contrafóbica que le permite actuar bajo la fuerza cegadora del impulso como un investigador arrojado y audaz. Su aventura en el bosque encantado de Sleepy Hollow es también un viaje hacia las regiones penumbrosas de su infancia. Y lo que allí descubre es precisamente el hecho de que lo irracional y la locura que envuelve la muerte de su madre no puede explicarse con las leyes de la razón. Aunque el final parezca feliz, su amor hacia Katrina (la niña bruja) devuelve a Ichabod al territorio de lo inexplicable, de supercherías y conjuros del cual había intentado escapar. A pesar de que las últimas películas de Burton tienen una apariencia luminosa y feliz, nada puede impedir que uno termine de verlas con un nudo de congoja. Tim le concede a Ed Wood un final triunfalista, aunque el mismo epílogo de la película se encarga de desmentirlo: Ed Wood, pasó a la historia aclamado como el peor director de cine de todos los tiempos y, junto a sus excéntricos compañeros, jamás pudo ser reconocido como artista ni salir de la carpa de su propio circo.
Uno de los textos del libro, "Chico Ancla", cristaliza de manera poética este determinismo que pesa sobre sus personajes. El cuento es la historia de un amor imposible entre una hermosa chica que viene del mar y un músico que toca con su banda en una isla. Como la sirena de Andersen, la chica del mar está dispuesta a dejar su mundo para ir con su amado a tierra firme. Aunque lo intenta por todos los medios, conquistar el amor del músico resulta imposible. En un intento desesperado por retenerlo queda embarazada pero la criatura que nace no es rosada ni tibia sino un ancla fría y oxidada. En lugar de unirlos, el "bebé ancla" los distancia y el músico finalmente la deja para siempre. El desenlace es terrible porque ella queda irremediablemente sola y sin anhelos en las profundidades del mar, hundida por el peso de su hijo ancla.
"Mientras se hundía hasta el fondo
sin sus sueños realizar,
eran ella sola y su hijo...
y los peces de la mar."
En el cuento que inspiró la película Pesadilla antes de Navidad —escrito también en rima por Burton—, el personaje Jack Skellington, el rey del mundo de Halloween, fracasa en su intento por reemplazar a Santa Claus en el mundo de la Navidad. Jack vuelve a su tierra y a su vieja colina con la certeza de que no es bueno ni conveniente salir de los límites de su propia comarca. Santa recompensa las equivocadas pero buenas intenciones de Jack haciendo que la Navidad entre en forma de nieve en Halloween Town.
De vuelta en casa, Jack estaba triste,
pero entonces, como en un sueño
Santa trajo la Navidad
a la tierra de Halloween haciendo
feliz a su dueño.
La colina espiralada de Jack en Halloween Town, el castillo gótico de Edward en relación al aplanado suburbio, el bosque embrujado de La leyenda del jinete sin cabeza, y los decorados de cartón pintado sin profundidad en Ed Wood, expresan de una u otra manera el tremendo desajuste que pesa sobre estos melancólicos personajes en relación con el mundo que anhelan pero que los deja afuera.
El ultimo cuento tiene sólo diez palabras y mas que un cuento es una insinuación. Con palabras textuales cuenta que el día de Halloween el "chico ostra" decidió disfrazarse de humano. Burton no nos cuenta lo que pasa después pero sí sabemos lo que le pasó al pobre Jack cuando se puso el traje de Santa Claus.
Personalmente espero que
a este artista de pensamiento macabro,
con pelo enmarañado y gesto turbado;
que nos cuenta historias de personajes insanos,
que tienen tijeras y aletas en lugar de manos,
nunca jamás se le ocurra disfrazarse de humano.
Sergio Eisen
Contratiempos
Traducción: Laura Canteros.
Buenos Aires, Editorial Sudamericana, 2005. Colección Sudamericana Joven Novela.
Contratiempos, como todo buen libro, depara al lector múltiples sorpresas. Para comenzar, su apuesta argumental: Ditto, adolescente de diecisiete años y protagonista, deberá defender a la literatura que tanto aprecia del ataque que su compañero de colegio, Morgan, ha hecho: "la literatura es basura". Según el joven cínico, todo lo que proviene de la "lit-er-ajj-turra" es lisa y llanamente una mentira. Para él, las novelas y los cuentos son sucedáneos de la verdad, "simulacro" de la realidad, la única certeza válida para entender "la Vida y el Sexo y la Política y la Religión y todas esas pavadas."
La forma en que Ditto elige destruir uno a uno los "Cargos Contra la Literatura" que su amigo le presenta por escrito como "Acusación" formal, es un juego. Aprovechando la semana de vacaciones de primavera, se embarcará en la aventura de vivir, a pleno, aceptará sin reservas todos los acontecimientos que sucedan, y los registrará en un documento narrativo que seguirá ciertas reglas. En su "Respuesta" a los cargos del amigo, advierte que lo hará liberándose de toda convención o formalismo, tal como lo indique su voluntad y la circunstancia que lo determine. Todo aquello que registre en su escrito será manifestado con absoluta honestidad: "Utilizaré todo estilo de prosa —o verso o escritura de cualquier clase— que desee utilizar y que me parezca mejor para aquello que quiero decir." Esta narración donde consignará su experiencia de vida servirá, entonces, para comprobar si la mendacidad atribuida a la ficción es o no válida.
El juego que propone Ditto —nos recuerda el tema del prólogo de Vargas Llosa en La verdad de las mentiras— le permite a Aidan Chambers sostener el elemento de sorpresa narrativo que entusiasmará a los lectores a lo largo de la novela ya que, de múltiples maneras, ellos también tendrán que interpretar hechos y acontecimientos desde variadísimos soportes o géneros textuales, desde diversos planos estilísticos y desde la interpretación de distintas voces narrativas. Al llegar a la última página, tal como ocurre con Morgan, comenzarán a dudar sobre si los acontecimientos relatados han ocurrido de verdad.
Así, según los sucesos, los lectores disfrutan tanto de las aproximaciones como del distanciamiento logrado a través del uso de distintas voces narrativas; del tono íntimo que ofrecen el soliloquio o el fluir de la conciencia del protagonista; de los intercambios telefónicos y de las entrevistas personales. Son los espontáneos registros de la voz adolescente —marcados por el argot del momento aunque sin excesos—, distintos de la objetividad y distanciamiento que presentan, por ejemplo, los retratos "¿Quién es Ditto?"; las epístolas "Carta"; o fragmentos tomados de documentos históricos, como es el caso de "Historia y topografía de la ciudad de York y el Sendero Ecuestre Norte de Yorkshire, Whellan, Vol. 2, 1859".
Dada la fecha de la publicación de la novela en su lengua original, año 1978, puede considerarse innovadora la inclusión de recursos de la gráfica en algunos momentos culminantes de la historia. Así, en el episodio "Reunión: Política", Chambers irónicamente comenta la elocuencia del "hombreparado" —el político laborista que arenga a sus seguidores—, a través de la iconografía del cómic. También juega el autor con la intertextualidad a partir de la transcripción de chistes populares basados en juegos de palabras, brevísimos cuentos y fragmentos de Oliver Twist, de Dickens.
El juego que plantea a su amigo será para Ditto, al mismo tiempo, la única forma de ausentarse momentáneamente del hogar y tratar de encontrar respuesta a los conflictos que lo aquejan. Necesita definir quién es. Sus vínculos familiares se han debilitado. Por sobre todo, lo acucia la culpa al creerse responsable del ataque cardíaco que ha afectado a su padre. Lo preocupa su "erotismo insatisfecho" y buscará a través de su excursión encontrarse con Helen, la compañera de colegio que lo atrae, para consumar de una vez por todas el acto sexual que no se ha atrevido a concretar. Puede decirse que el juego, desde esta perspectiva, es instrumento de revelación de una conflictiva etapa de la vida, la adolescencia. Y aparentemente como si fueran juego, las experiencias que vivirá Ditto le servirán para mucho más. Le darán la oportunidad de conocer a otras personas, experimentar situaciones difíciles y, por sobre todo, reflexionar para tratar de entender y de entenderse, y conocer —en sus palabras— "quién soy".
Chambers entiende la problemática adolescente; la muestra tal cual es, acompañándola con comprensión y dignidad. El lenguaje que utiliza en sus imágenes nos permite entender la manera en que el protagonista percibe sus vivencias, siempre a través de los sentidos. Olores, sabores, sonidos, y percepciones y movimientos, dan cuenta de la intensidad de los sentimientos de Ditto. Tal como lo consigna el encuentro amoroso con Helen, donde el autor de manera original registra —en dos columnas enfrentadas— tres voces distintas para describir el acto sexual: el monólogo interior de Ditto, el relato en tercera persona para describir las acciones físicas y percepciones del protagonista y un fragmento científico extraído, según el autor, de la "Guía del joven para la vida y el amor por el Dr. Benjamín Spock, Bodley Head, 1971".
Por su temática, Contratiempos es una novela para jóvenes; creo, sin embargo, que por su calidad literaria llegará a todos por igual. Destaco la fiel y cuidada traducción de Laura Canteros, sobre un original, a todas luces, de compleja transcripción.
Maria Cristina Thomson
Los mejores relatos de Roald Dahl
Traducciones cedidas por Editorial Anagrama y Editorial Debate.
Madrid, Editorial Alfaguara, 1997. Colección Alfaguara Juvenil; Serie Roja.
El humor y el terror parecen dos planetas muy distantes pero cada tanto los encontramos juntos: entre los antiguos sardos, por ejemplo, era costumbre matar a los ancianos en rituales que incluían risas y carcajadas.
Ricardo Mariño
Roald Dahl es uno de los escritores de libros para niños de mayor reconocimiento mundial; autor entre otras historias de Charlie y la fábrica de chocolate, Matilda, James y el melocotón gigante, y Las Brujas, por nombrar sólo aquellos textos que han sido llevados a una versión cinematográfica. Pero Dahl también es autor de excelentes relatos para adultos.
Resultado de una selección destinada al público juvenil, de la colección completa de relatos para adultos del autor, es este libro que Alfaguara edita bajo el título Los mejores relatos de Roald Dahl.
La antología se inicia con "Katina", cuyo subtítulo señala: "Apuntes sobre los combatientes de la RAF en los últimos días de la primera campaña griega" , y de eso precisamente se trata, de apuntes autobiográficos destinados a relatar lo sucedido durante un puñado de días en plena guerra, bajo la preponderancia de las fuerzas alemanas. En este marco de impotencia frente a un enemigo poderoso, de destrucción y muerte, la historia gira en torno a Katina, una pequeña rescatada por los pilotos de los escombros de una ciudad griega. "Katina" es uno de los relatos más conmovedores del libro, pero que a su vez sorprende por el tono despojado de crónica con que ha sido escrito. Es esa distancia entre el horror de lo narrado y la descripción casi objetiva con que se lo narra, la que permite al lector vislumbrar la intensidad de ese horror que las palabras a duras penas permiten transmitir.
Pero "Katina" es una excepción dentro de este grupo de textos, la mayoría de los relatos que integran la selección no participan de la autobiografía y transitan otro tono: el del humor negro, el de la ironía mordaz y el sarcasmo, unidos en algunos textos al terror.
En ocasiones el humor toma la forma de la anécdota realista, como es el caso de "El mayordomo", o "El hombre del paraguas". En el primero, un nuevo rico con ínfulas de grandeza es puesto en ridículo por un distinguido mayordomo. Historia que nos recuerda aquellas caricaturas de la aristocracia británica delineadas en la obra de otro grande del humor negro inglés: Saki . "El hombre del paraguas" tiene por narrador a una niña, y es esta voz la que pondrá al descubierto la figura del pícaro: el viejo del paraguas; pero también la de la madre, quien no duda en sacar provecho de la situación más allá de pruritos morales. Esta alianza con la perspectiva infantil para la observación crítica del mundo adulto, nos resulta familiar al Dahl que conocemos en sus textos para niños. "La señora Bixbi y el abrigo del coronel" y "El placer del clérigo" son dos cuentos que comparten la figura del burlador burlado. En el primer caso se trata de la esposa infiel y calculadora que termina siendo engañada por un marido presentado hasta el final como un inofensivo sacamuelas que nunca vio más allá de su sonda de dentista. En "El placer del clérigo", el señor Boggis, un inescrupuloso anticuario, está a punto de hacerse millonario a partir del engaño de un grupo de campesinos. El lector es testigo de la excesiva actuación del anticuario frente a sus víctimas, y de las elucubraciones que en su imaginación van sumando fama y dinero, gracias a la adquisición de una valiosísima cómoda del siglo XVIII. El desenlace de la historia, de la que el protagonista no es testigo, provoca en el lector un efecto risueño no exento de su cuota de sadismo; es inevitable sentir placer al anticipar el sufrimiento del anticuario y el desmoronamiento de sus planes.
En otros textos el humor se codea con el terror y la risa juguetea con la muerte. Este es el caso de "La subida al cielo". Esta vez los protagonistas son una pareja de ancianos, cuyo extraño modo de relacionarse genera una atmósfera tensa al límite del estallido. Tensión oculta bajo la aparente calma y cordialidad de una venerable pareja de ancianos. Como aquel matrimonio sostenido durante décadas por un mundo de cosas no dichas, del mismo modo, el cuento va desarrollándose en el filo entre lo dicho y lo no dicho. El lector deberá estar muy atento a las leves pistas, los silencios y los gestos aparentemente inocentes de los personajes, para ir reconstruyendo aquellos sentidos que le permitirán la comprensión de un desenlace tan sorpresivo como ambiguo.
En "La patrona" y "Jalea real" el crimen y el terror aparecen apenas sugeridos, lo que vuelve aún más escalofriantes los relatos. Un joven decide alojarse en una pensión, su ingenuidad o quizás su juventud no le permite leer los indicios que sí puede leer el lector para descubrir detrás de la mujercita amable que lo atiende a una asesina serial. "Jalea real" tiene por protagonistas a una joven pareja y a su bebé recién nacida. Todo parece de lo más normal, salvo la angustia de los padres ante la falta de apetito de la pequeña, pero poco a poco el lector irá descubriendo al mismo tiempo que el personaje de la madre, una realidad monstruosa revestida de las buenas intenciones y los deseos de su marido. En estos relatos no hay explicaciones, ni desenlaces explícitos, los finales abiertos dejan lugar al juego de las interpretaciones, pero la información es suficiente para que el lector pueda imaginar el horror infinito de lo no dicho.
Completan esta antología los relatos: "El gran gramatizador automático", "Hombre del sur", "La Venganza es Mía, S. A.", "Lady Turton" y "El sibarita". Trece historias diversas, para ser leídas por quienes disfrutan de los desafíos que una excelente narración impone a sus lectores.
Recomendado a partir de la adolescencia.
Marcela Carranza
Fichas de análisis:
1)El libro de los chicos enamorados – Elsa Bornemann
BORNEMANN, Elsa. El libro de los chicos enamorados. Editorial Alfaguara, Buenos Aires, 2007.
Género: lírica.
- Temática: amor, niños.
- Ausencia de elementos fantásticos
- Novedad temática: el amor de los niños es igual de intenso que el amor de los adultos.
- Postura del yo lírico: el libro se divide en capítulos que agrupan los poemas según los sentimientos del yo lírico (esperanzado, desolado, triste, enamorado, emocionado, dolido, reconciliado, enojado).
- Presencia de rimas y estrofas: todos los poemas tienen rima (casi siempre consonante y en casos abrazada) y la cantidad de estrofas y versos varía entre poemas (hay una tendencia a los cuartetos de cuatro estrofas).
- Características del lenguaje y los recursos o imágenes: muy claro y simple, como si estuviera escribiendo un niño, metáforas (históricas, literarias, con respecto a la naturaleza), imágenes sensoriales en abundancia (sobre todo auditivas y visuales), comparaciones, onomatopeyas, repeticiones, diálogos, gran presencia de diminutivos, preguntas retóricas, oraciones exclamativas.
2) Demasiados héroes - Laura Restrepo
RESTREPO, Laura. Demasiados héroes. Editorial Alfaguara, Buenos Aires, 2009
- Género: Novela narrativa
- Características del mundo representado:
- Temática: Mateo, junto con su madre, viaja a Argentina en búsqueda de su padre. En este viaje Lorenza, la madre, recordará las experiencias vividas junto al padre de Mateo en la dictadura del "70 en Argentina. A su vez, se observa la evolución de la relación entre Lorenza y Mateo, el cual al crecer deja de lado al niño para construirse como hombre.
Los conflictos políticos del golpe de estado del '76, las relaciones familiares madre e hijo con sus diferencias etarias y lo que conlleva, la búsqueda de la identidad. - Ausencia de elementos fantásticos: La obra se mueve en un discurso verosímil basado en hechos históricos de la Argentina que se utilizan como escenario de fondo.
- Novedad temática: El vínculo madre e hijo, la visión histórica y el vínculo entre el pasado y presente a través de analogías como "el episodio oscuro", la búsqueda de identidad de la mano de la perdida de identidad por tiempos complicados.
- Desenlace: Cerrado, se produce el reencuentro entre el padre y el hijo, el cual decide pasar el ultimo tiempo de vacaciones con su padre. Lorenza, por otro lado vuelve a Bógota bajo la premisa de que su hijo ha crecido y "ya no es un chico de dos años".
- Personajes:
Lorenza/Aurelia: Madre de Mateo, ex pareja de Ramón. Es una mujer preocupada por su hijo que a su vez se muestra resilente y luchadora, tanto por su familia como por sus ideales.
Mateo: Hijo de Lorenza y Ramón, se embarca hacia Argentina bajo su propia búsqueda. Representa el traspaso de niño a joven de la mano del entendimiento y la comprensión.
Ramón/ Forcás: Padre de Mateo, ex pareja de Lorenza, poco se conoce sobre el en su presente narrativo, la figura toma mas fuerza en el pasado de la mano de los recuerdos de Lorenza, en la época en que ambos se presentaban como opositores al golpe de estado. - Escenario narrativo:
Contexto de relaciones: Lorenza y Mateo son madre e hijo distanciados por las diferencias etarias y el crecimiento de Mateo. Ramón es el padre del cual Mateo guarda un vago recuerdo y el cual su figura la construye mayoritariamente por los recuerdos de Lorenza
Marco espacial: núcleo urbano, mayormente Buenos Aires, también diferentes ciudades que les dan asilo.
Marco temporal: Pasado, época de los ´70 y época de los '90 - Presencia del tiempo cronológico: Mayoritariamente uso de analepsis con ciertas elipsis por parte de los protagonistas.
- No inclusión de textos no narrativos
- No mezcla de géneros literarios
- Ausencia de recursos no verbales
- Género: Narrativo, cuento fantástico
- Características del mundo representado:
- Temática: Un hombre se encuentra leyendo una novela, con el transcurrir de su lectura nos damos cuenta de que esta leyendo su propia historia. Se observa el concepto de lo cíclico, lo repetitivo.
- Presencia de elementos fantásticos: El protagonista se encuentra leyendo una novela que narra lo que acontece en su presente.
- Novedad temática: El uso de lo cíclico y el continuo que se desdobla en el protagonista y la narración de la novela que lee.
- Desenlace: Abierto, cíclico. En el momento de matar al protagonista, el cuento puede retomarse desde el principio.
- Personajes:
Narrador: Es aquel que nos cuenta la historia
Hombre: Personaje principal, es el lector de la novela. En el final esta a punto de ser asesinado.
Mujer: Es aquella que manda a matar al hombre.
Amante de la mujer: Aquel que va a asesinar al protagonista. - Escenario narrativo:
Contexto de relaciones: Infidelidad entre un hombre y una mujer. Engaño y venganza de la mano del amante de la mujer.
Marco espacial: Un hombre sentado en una sala de un hogar ubicado en medio de un bosque
Marco temporal: No se llega a inferir. - Presencia de un tiempo cíclico: la narración se repite.
- No inclusión de textos no narrativos.
- No mezcla de géneros literarios.
- Ausencia de recursos no verbales.
- Género narrativo, novela ciencia ficción
- Características del mundo representado:
- Temática: un ciudadano decide ir en contra de un estado controlador y desenmascarar aquello que esconde. Toca temas como una sociedad controlada y reprimida, la ¨verdad¨ a través de los medios, la revolución, el abuso de poder, etc.
- Presencia de elementos fantásticos: un estado que controla todo a través de cámaras y micrófonos que permiten la escucha y la observación de todos los ciudadanos.
- Novedad temática: un estado controlador, una sociedad sectorizada con fines funcionales, la figura del Gran Hermano como un ojo que todo lo ve.
- Desenlace: negativo. Los protagonistas son atrapados y torturados hasta que logran lavarles el cerebro y empiezan a "amar al Gran Hermano"
- Personajes:
Winston: hombre de 39 años de aspecto cansado, envejecido por una vida laboral y con un pasado poco claro.
Julia: mujer de 27 años, activamente militante del partido, sin embargo esconde una personalidad rebelde y en contra de el mismo y su política.
O'brien: hombre de avanzada edad que evoluciona a favor y en contra del partido durante toda la novela. - Escenario narrativo:
Contexto de relaciones: formas asimilables a la familia propuestas por un estado interventor, disrupción de estas e infidelidades por parte de los protagonistas.
Marco espacial: núcleo urbano, mas explícitamente una Londres ficcional ubicada en el superestado de Oceanía.
Marco temporal: futuro ficcional postguerra. - Presencia del tiempo cronológico con analepsis al pasado de los protagonistas.
- Inclusión de géneros no narrativos: Versos de una canción.
- No mezcla de géneros literarios.
- Ausencia de recursos no verbales.

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